Si alguien me preguntara, como a cierto gobernante, ¿cuáles son los tres libros que han marcado su vida?, no sabría que responder. La literatura es una de esas esferas de la cultura que nos presenta creaciones destinadas para impactar determinada etapa de nuestra existencia. Lo mismo aplica al cine, música, artes plásticas, etc; ¿definir cuatro o cinco discos predilectos?, simplemente resulta imposible. Hace unas semanas, por Twitter, alguien me taggeó (malditos anglicismos) para conocer mis cuatro discos predilectos. Además que no puedo escoger menos de 25, de nada serviría comunicar cuáles son sin explicar por qué los escogí, qué elementos tienen para ser hacerse con mi agrado y devoción. Ante todo soy fiel convencido de que toda opinión debe ser respaldada por una justificación, de lo contrario no vale la pena tomarla en cuenta. No obstante la complejidad de esa tarea, no hay impedimento alguno para escribir sobre aquellas creaciones que satisfacen el alma del escucha. Com...