Escuché nombrar al Buena Vista Social Club por primera vez cuando en la televisión daban aviso sobre el recién acontecido fallecimiento de Compay Segundo, era el año 2003 y después no supe más de ellos. Nunca había tenido contacto estrecho con la música antillana dado que en mi casa lo más parecido que se llegó a escuchar fue el disco Mi Tierra de Gloria Estefan, esto en los 90. Crecí y llegué a la edad legal para beber, una tarde de otoño me sumergía en una botella de Bacardí Oakheart al tiempo que buscaba música en internet y me encontré, o mejor dicho me encontró, por accidente El Cuarto de Tula . Me gustó tanto lo que escuché, sin embargo, no me detuve para analizarlo con mucha profundidad. Una tarde fui a comprar películas y terminé adquiriendo un paquete que contenía tres filmes de Wim Wenders: Las Alas del Deseo , París Texas y el documental Buena Vista Social Club. El primero que vi fue este último y quedé maravillado con la historia de ese grupo de prodigios que...